El juego, pocas veces entra en la escuela, parecen dos ámbitos diferentes, pero lo cierto es que se puede haber feedback, es decir, que nos retroalimenten. Para lo único que se habla del patio en la escuela es para prohibir. Lo que no saben es que es uno de los pocos espacios en los que se practica el juego de los niños y la libertad de estos.
Realidad de los patios como espacios educativos:
El mundo de la educación ha evolucionado mediante la adaptación de esta a las nuevas necesidades educativas y la incorporación de avances tecnológicos.
Por el contrario, el patio va a peor, lo cual se ha comprobado mediante la realización de estudios, los cuales exponen diferentes argumentos que lo corroboran, tales como:
- Se ha reducido en dimensión y en morfología.
- El principal o único elemento es la pista de fútbol.
- Se organiza en criterios prácticos y prohibiciones, pero no es educativo, por lo que no hay ninguna regulación en positivo.
- Las niñas se vuelven invisibles en los patios, y más aun las inmigrantes, ya que como no suelen jugar al fútbol, se aíslan en las esquinas.
- Pocas o nulas propuestas de actividades. Por ejemplo, cada semana organizar actividades relacionadas con un tema, donde TODOS los niños y niñas tengan que jugar juntos ("El día de las pelotas", "El día de las ruedas"...).
- Mediante la organización anterior y la eliminación de la pelota como juego único, se produce un enriquecimiento del juego al construirse relaciones mezcladas de niños.
- Se observa una gran desconexión entre el patio y el Proyecto Curricular del Centro.
- En la práctica, no hay coherencia con los discursos de los profesores sobre la importancia del juego como herramienta educativa.
- El patio se percibe como un espacio de conflicto y también de desfogue.
- El único rol que ejerce el profesorado en el patio es el de vigilar.
Potencionalidad educativa de los patios:
- Se trata de un espacio lleno de recursos de aprendizaje.
- Para los niños es un motivo de celebración y convivencia.
- Es esencial para el desarrollo del juego.
Se ha hecho una media de las horas "perdidas" que pasan los niños en los patios al año y son una media de 525 horas. Podríamos decir 3 aspectos que definen el juego:
- Es una actividad libre, no podemos obligar a jugar.
- Es una actividad que provoca gran cantidad de sensaciones. El juego está ligado al placer, y esto les permite mantener un esfuerzo durante un tiempo.
- Está caracterizada por la gratuidad, es decir, los niños juegan sin esperar ningún otro beneficio que el de poder jugar y pasárselo bien.
El rol del educador en el juego:
El educador, únicamente puede participar en el juego si no desvirtúa la naturaleza y la estructura del juego. Su papel pasa por varios momentos:
- Antes: tiene que programar, imaginar, proponer...
- Durante: acompañar, enriquecer, provocar, observar... Es muy importante ser muy discretos pero a la vez cercanos.
- Después: analizar, evaluar, mejorar...
Para finalizar el seminario, Inma lanzó al aire una pregunta que decía así: "¿Con qué os habéis quedado?".
A modo de conclusión, la experiencia con este seminario fue gratificante, ya que nos hizo volver a nuestra infancia con los juegos que realizamos en la sala, y por otra parte, darnos cuenta ahora de lo que no nos dimos cuenta cuando eramos niños.
A modo de conclusión, la experiencia con este seminario fue gratificante, ya que nos hizo volver a nuestra infancia con los juegos que realizamos en la sala, y por otra parte, darnos cuenta ahora de lo que no nos dimos cuenta cuando eramos niños.
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